Usted puede preguntarse: ”¿Por qué Dios no le dio a Saúl una oportunidad? Este hombre estaba en una situación imposible. Además, todo lo que él quería era ganar una victoria para el Señor. ¿Por qué la obediencia de Saúl era tan importante aquí?” Dios quería que todas las fuerzas de infierno supieran que la batalla es del Señor – y que es ganada por gente escogida de fe que confían y esperan en él.
¿Qué nos enseña esto hoy?
Dios no ha cambiado a través de las edades. Y él todavía está preocupado por saber si su pueblo obedecerá este mandamiento: “Oíd la voz de Jehová, y no seáis rebeldes a la voz de Jehová.” (1 Samuel 12:15). No importa sí tu vida está saliéndose fuera de control – debemos tener total confianza en el Señor. Aun si las cosas parecen no tener esperanza, no debemos actuar en temor. En cambio, debemos esperar pacientemente en él para librarnos, como promete su palabra.
El hecho es, Dios estaba al lado de Saúl cuando el imponente ejército filisteo presionaba. Dios vio esos carros retumbando, y vio las cortantes armas resplandeciendo. Él conocía la crisis en que Saúl estaba con sus soldados dispersándose. Y su ojo vio cada detalle.
De la misma manera, nuestro Dios ve cada detalle de tu crisis. Él ve todos los problemas de la vida presionando sobre ti. Y está totalmente consciente de que tu situación empeora cada día. Aquellos que oran y esperan en él con una fe tranquila nunca están en verdadero peligro. Más aún, él conoce todos sus pensamientos de miedo: “No sé cómo podré pagar esta deuda… No tengo ninguna esperanza para mi matrimonio… No sé cómo podré mantener mi empleo.” Sin embargo, su mandamiento para usted aun es verdadero: “No entres en pánico o te me adelantes. No debes hacer nada, sólo orar – y apoyarte en mí. Yo honro a todos los que ponen su confianza en mí.”

Considere estas palabras que Dios ha dado a su iglesia: “Sin fe es imposible agradar a Dios.” (Hebreos 11:6). “Esperad en él en todo tiempo oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.” (Salmo 62:8). “Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová; él es vuestra ayuda y vuestro escudo. “(Salmo 115:11).” Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5-6).
El Señor es muy paciente para con nosotros. Él en realidad nos invita a:” Presentad vuestras pruebas”. (Isaías 41:21). Él sabe que nuestros antecesores experimentaron periodos de duda, desde Abraham hasta los santos del Nuevo Testamento. Algunas veces ellos quisieron morir, gritando:” Ya no puedo más con esto.” Aún Jesús tuvo un momento difícil  preguntando: ”¿Por qué me has desamparado?”
Nuestro Señor siente cada golpe de dolor,  que nos golpea. Podemos recibir algunas noticias repentinas terribles. En tales momentos, Dios envía al Espíritu Santo para traernos consuelo, aliviar nuestro dolor y calmar nuestros corazones.
Sin embargo, Saúl permaneció en temor y pánico los siete días. Y todo el tiempo, el Espíritu Santo estaba advirtiéndole que tomara una decisión: “Sí, Saúl, la situación parece sin esperanza. Pero los amonitas eran más que tú, y Dios te libró entonces. Así que, ¿qué harás hoy? ¿Obedecerás la palabra de Dios, sin importar lo que te ocurra a ti y al reino? ¿Dirás con Job: ”He aquí, aunque él me matare, en él esperare?”
Sabemos que Dios conoce el corazón de cada persona. Y el Señor sabía que la decisión que Saúl estaba tomando determinaría el curso de su vida de ese punto en adelante. Después de todo, él tendría que enfrentar muchas más crisis. Obtenemos un poco de luz en la decisión de Saúl, en sus palabras para Samuel: “Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.” (1Samuel 13:12). La palabra raíz de “esforcé” aquí significa “contenerse a uno mismo”. Saúl estaba diciendo: “Traté de ser obediente. Me contuve a mí mismo tanto como me fue posible de desobedecer. Pero al final tuve que actuar por mi propia cuenta”.
Como resultado, Dios dejó a Saúl y anuló su nombramiento como rey. ¿Por qué? El Señor sabía que desde ese día en adelante, Saúl le ofrecería una fe muerta. Él sabía que Saúl no soportaría otra prueba de obediencia. En cambio él acabaría maquinando y manipulando.
La incredulidad es mortal, sus consecuencias son trágicas. Y experimentaremos horrendas consecuencias si tratamos de librarnos nosotros mismos de nuestros problemas en vez de confiar en Dios para salvarnos de ellos. Esto está claro de la vida de Saúl. Desde que Saúl hizo esa decisión de tomar el asunto en sus propias manos, su vida fue cuesta abajo rápidamente, su incredulidad abrió una puerta a toda clase de maldad en su corazón.
De hecho, la vida de Saúl ilustra los pasos hacia la ruina causada por la incredulidad.

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

MAYO 18 DE 2017

NO TE APRESURES, ESPERA

Por años los israelitas habían deseado ser gobernados por un rey humano. Y finalmente, Dios lo permitió. Él dijo al profeta Samuel que ungiera a Saúl para ser gobernante sobre Israel. Así que el profeta se reunió con Saúl, vertió una redoma de aceite sobre su cabeza y lo besó. Después dijo a Saúl:” Te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel.” (1 Samuel 10:1).

A ningún ser humano se le podría haber dado un mejor cumplido. Samuel estaba diciendo, en esencia:” El Señor está contigo, Saúl. Eres un vaso escogido, alzado por la mano de Dios. Además, Dios inmediatamente bendijo a Saúl con un corazón para cumplir su llamado: “Le mudó Dios su corazón… y el Espíritu de Dios vino sobre él (Saúl) con poder, y profetizó.” (versículos 9-10).
Ahora, Saúl no fue jactancioso. El no ostentó su unción o posición. De hecho, la Biblia dice que él se miró pequeño a sí mismo (véase 15:17). Vemos un ejemplo de la discreción de Saúl cuando él volvió a su hogar de su encuentro con Samuel. Su tío lo detuvo, curioso acerca de lo que había sucedido. Su tío sabía que Samuel tenía una reputación de hablar sólo con un poderoso propósito en mente. Así que rogó a su sobrino: ”Por favor, dime, Saúl – ¿Qué te dijo Samuel?”
Pero, la Escritura dice: ”Mas del asunto del reino, de que Samuel le había hablado, (Saúl) no le descubrió nada.” (10:16). Saúl estaba en medio de increíbles noticias -sin embargo, no dijo una sola palabra. Yo le pregunto – ¿cuántas personas conoce usted que podrían guardar tal cosa para ellos mismos?
Poco después, Samuel congregó a la nación en Mizpa. El profeta tenía dos propósitos en mente: primero él quería castigar al pueblo por abandonar al Señor y desear un rey humano. Después él quería presentarles a Saúl como el gobernante escogido por Dios. Sin embargo, cuando vino el momento para que Saúl fuera presentado, no le pudieron encontrar. Samuel envió una delegación para encontrarle – y finalmente encontraron a Saúl escondido entre el bagaje.
Cuando Saúl fue traído delante de la multitud, él era todo lo que ellos podrían haber deseado en un rey. Era alto y hermoso:” desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.” (10:23). Samuel dijo de él:” No hay semejante a él en todo el pueblo.” (versículo 24). E Israel gritó su aprobación: “¡Viva el rey! “ (mismo versículo).
En sus dos primeros años como rey, Saúl probó ser un líder fuerte y santo. Cuando él escuchó que los amonitas habían invadido Jabes de Galaad:” el Espíritu de Dios vino sobre él con poder.” (11:6). Saúl rápidamente reclutó una milicia de 330,000 hombres – y el disparejo y mal equipado ejercito venció a los amonitas. Después, Saúl dio toda la gloria a Dios (véase versículo 15). Y pronto el santo rey llevó a Israel a la conquista de cada nación que los habían saqueado – Moab, Amon, Edom, Amalek, aun los poderosos filisteos (véase 14:47-48).
¿Quién no querría tal hombre para ser su rey? Saúl era humilde, valiente, impresionante en apariencia, favorecido por Dios, moviéndose poderosamente en el Espíritu, atento a la dirección de un santo profeta. Saúl era un modelo de un líder piadoso.

Esta fue la explicación de Saúl:” Vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas.” (13:11). Note la acusación en las palabras de Saúl: “Tu no viniste a tiempo Samuel.” Él le estaba hablando al profeta, pero su acusación estaba apuntando realmente hacia Dios. Saúl estaba diciendo:” Yo tenía que hacer algo – todos estaban desertando. Seguramente el Señor no esperaba que yo soportara más.”
No – Dios nunca llega demasiado tarde. En todo momento el Señor conocía cada paso que Samuel daba hacia Gilgal. Él había puesto al profeta en su sistema de navegación celestial, programando su llegada aun en los segundos. Samuel estaría allá al séptimo día, aun si fuera el último minuto antes de la medianoche. Sabemos que Dios no engañó a Saúl en este asunto, de esta manera sabemos que Samuel estuvo a tiempo.

Samuel explicó:” El Señor quiere recibir toda la gloria por lo que hace a través de nuestro rey. Él quiere que el mundo sepa que la victoria no viene a través de estrategias, armas o números-más por sacrificio a Dios a través de oración creyente y confianza en él.”
Así que, ¿qué hizo Saúl? ¿Se paró firme declarando: “No importa si le toma a Samuel ocho días para llegar? Voy a pararme sobra la palabra de Dios para mí. Muera o viva, ¿obedeceré su mandamiento.”? No – Saúl entró en pánico. Él se permitió ser abrumado por las circunstancias. Y terminó manipulando la palabra de Dios a su manera. Él ordenó al sacerdote que estaba presente hacer los sacrificios sin Samuel.
Cuando Samuel finalmente llegó, estaba consternado. Olió la carne quemada viniendo del altar del sacrificio. Así que preguntó a Saúl: “¿Qué has hecho?” (13:11). La pregunta del profeta indica que Saúl no tenía idea de la magnitud de su pecado. Samuel estaba preguntando:” ¿Te das cuenta de lo que has hecho? Yo te di un mandamiento simple y claro. No tenías que hacer nada hasta que yo llegara. No estabas en peligro, pero tomaste el problema en tus propias manos. Actuaste en temor, no en fe. Has cometido un grave pecado contra el Señor.”

Por la gracia que Dios me dio, yo eché los cimientos como un experto en construcción. Ahora otros edifican encima; pero cualquiera que edifique sobre este fundamento tiene que tener mucho cuidado. Pues nadie puede poner un fundamento distinto del que ya tenemos, que es Jesucristo.

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

ENERO 17  de 2017

CAMINANDO CON CRISTO

Una de las grandes tragedias de la Iglesia en esta generación, y uno de los mayores

Sufrimientos de Dios, es que tantísimos cristianos no sean verdaderamente felices. Presentan una fachada agradable: cantan, aplauden, sonríen y alaban. Pero apenas bajo la superficie acechan la soledad y una profunda miseria; su gozo no permanece.

Esos cristianos están ardientes, y de repente se enfrían. No logran hacerle frente al temor. La depresión los arrolla como una aplanadora. Una semana están en la cima, y a la semana siguiente están en el abismo. Muchas veces su matrimonio sigue también ese patrón. Un día todo anda bien entre marido y mujer, y al día siguiente no se aguantan. Hay días en que no pueden ni siquiera hablarse. Su explicación es:

“Bueno, así es como debe funcionar el matrimonio. Uno no puede esperar permanecer feliz y amoroso todo el tiempo.”

Los creyentes que han sido atrapados por ese ciclo de altibajos deben prestar atención a las palabras de Pablo a Timoteo. El apóstol anima al joven a que ayude a otros a que entren en razón “y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:26).

Eso describe perfectamente a muchos creyentes: puesto que ellos le dan entrada, Satanás entra y sale de sus vidas cuantas veces quiere. No ejercen autoridad para detener al diablo a la entrada de su corazón, y él les echa en cara, con jactancia, el poder que tiene sobre ellos; les dice: “No tienes el poder de Cristo dentro como para detenerme. Eres cautivo mío, y yo voy a hacer lo que quiera.”

¡EL SEÑOR TE REPRENDA SERPIENTE ANTIGUA!

¡Es pasmosa esa falta de victoria en Cristo! Satanás pone miedo, soledad, depresión o lujuria en el corazón de esas personas cuando él quiere. ¿Fue para eso que Cristo murió? ¿Para tener hijos que están bajo el poder de la voluntad del diablo? ¿Es éste nuestro testimonio ante el mundo: “Entrégale tu corazón a Cristo, pero déjale tu voluntad al diablo”?

POR SUPUESTO QUE NO

No hay razón alguna para que un cristiano viva como esclavo del diablo.

Los que están atrapados en ese lazo satánico tal vez le echen la culpa de su infelicidad al sufrimiento, a la mala salud, a que son malentendidos o a que tienen un cónyuge, patrón o amigo que no se interesa por ellos. Pueden echarle la culpa a lo que quieran, pero Pablo dice que la verdadera razón es porque “se oponen” (véase 2 Timoteo 2:25).

“Oponerse” significa colocarse uno mismo en posición de ser atrapado, rechazar el camino de Dios que es de liberación y de victoria. Esas personas se han opuesto al camino de Dios y han establecido su propio camino, y no quieren hacer lo que hay que hacer para librarse de la trampa del diablo.

¿Se halla usted en esa situación? Si Satanás se aprovecha de sus emociones y usted va de mal en peor; si sus problemas se están volviendo más complejos; si está aumentando el temor, si disminuye el gozo y la tristeza se vuelve crónica, entonces hay algo muy serio que anda mal. Usted es cautivo del enemigo de su alma.

Debe tomar conciencia de la trampa en la que se halla y procurar ser liberado. Si ha estado sirviendo al Señor desde hace sólo unos meses, usted debe crecer día a día en la gracia y el conocimiento de Cristo. Sus victorias espirituales deben ser visibles.

Usted debe tener la certeza de la presencia constante del Señor, y será transformado de gloria en gloria a imagen de Cristo. ¡Ya es hora de que sea Satanás el que huye de usted!

Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué tantísimos cristianos han quedado cautivos?

La razón por la cual  muchos están viviendo estas crisis espirituales es porque falta:

HAMBRE, PASIÓN, SED DEL DIOS VIVO, INTIMIDAD CON DIOS;FALTA UN ENCUENTRO CON JESUCRISTO. HAY UNA AUSENCIA DE EXPERIENCIAS IMPACTANTES CON  EL ESPIRITU SANTO Y SIMULTÁNEAMENTE FALTA REVELACIÓN DE SU GLORIA.

Y esto los lleva a no  buscar la santidad de cristo.

Veamos un hombre que vivió esto en una medida que pocos han podido alcanzar: Enoc. Todos podemos aprender de su ejemplo.

“Caminó, pues, Enoc con Dios” (Génesis 5:24).

El sentido hebreo original de caminó implica que Enoc subía y bajaba, entraba y salía, avanzaba y retrocedía, del brazo de Dios, conversando continuamente con Él y acercándose a Él cada vez más.

El padre de Enoc, Jared, llegó a tener novecientos sesenta y dos años de edad; y el hijo de Enoc, Matusalén, vivió hasta los novecientos sesenta y nueve. Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años. En él vemos una nueva clase de creyente. Durante trescientos sesenta y cinco días de cada año, por todos sus trescientos sesenta y cinco años, caminó hombro a hombro con el Señor. Él era su misma vida; tanto fue así que, al final de su vida, no vio la muerte:

Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11.5-6

Al igual que Enoc, quien fue traspuesto de esta vida, los que andan cerca de Dios son puestos fuera del alcance de Satanás;  son sacados de su reino de tinieblas y transportados al reino de luz de Cristo: “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13). Ahora mismo nos hallamos trasladados, fuera de la trampa del diablo, y llevados al corazón mismo de Jesús. Aquí la palabra griega que se traduce trasladado sugiere que Cristo viene personalmente y nos lleva lejos del poder del diablo y nos coloca en un lugar celestial. Dios traslada sólo a los que caminan con Él, como Enoc. Los que permanecen cautivos a la voluntad de Satanás no pueden ser llevados y liberados de las tinieblas.

Creo que no somos verdaderamente salvos sino hasta que nuestro corazón se decide con firmeza a andar con Dios. Podemos asegurar que somos salvos y que lo amamos, y podemos decirle al mundo entero que pertenecemos a Dios. Hasta podemos orar, llorar y devorar su Palabra. Pero si no andamos cerca de Él cada día, nunca vamos a cambiar. Vamos a caer cada vez más hondo en la esclavitud.

Enoc aprendió a andar delante de Dios agradándole a Él, en medio de una sociedad malvada. Y él era un hombre corriente, con los mismos problemas y cargas que nosotros soportamos. Llevaba una vida normal, con esposa, hijos, obligaciones y responsabilidades.

Pero Enoc demostró que el mejor testimonio es andar con Dios en medio de l a tempestad, sin importar los obstáculos.

GRACIA Y PAZ

 

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

 

 

DICIEMBRE 16 DEL 2016

EL GRAN VALOR DE IR CONTRA LA CORRIENTE

Así como Cristo caminó en este mundo y recibió el rechazo de ellos, lo mismo le ocurrirá a usted. Si el mundo lo persiguió y lo criticó a El, harán lo mismo con todos los que mueran a sí mismos por causa de Cristo.

Esa es una reacción de la “turba religiosa”. Pero también puede encontrar exactamente lo contrario por parte de otro sector de la vida eclesial: si usted está en una iglesia tibia, es probable que las personas no critiquen nada de lo que otros piensan.

He escuchado a cristianos hambrientos que dicen: “Mi iglesia está muerta. ¿Qué puedo hacer?” La respuesta a su pregunta se encuentra en Hechos de los Apóstoles. El apóstol Pablo llegaba a cada nueva sinagoga que encontraba y trataba de persuadir acerca de Cristo a todos los practicantes religiosos tibios, con la esperanza de que oyeran. Pero la reacción de ellos era expulsar a Pablo de la región.Hay turbas religiosas, que andan al acecho de lo que Cristo está haciendo en esta obra.Mientras tanto, son muchas las personas que llegan a nuestros templos,advirtiendonos, que mueren de hambre en compañía de las turbas religiosas.

Escuche esta advertencia: ¡Haga lo que hizo Pablo, y vayase! El “sacudió contra ellos el polvo de sus pies” (Hechos 13:51). Pablo les dijo a esos judíos religiosos: “A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis… nos volvemos a los gentiles” (Hechos 13:46).

Si está en una congregación o  turba religiosa que ha escuchado la verdad y le ha dado la espalda, salga de ahí. Usted no va a cambiar nada… ¡Por el contrario, ellos pueden cambiarlo a usted! “¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? … Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré” (2 Corintios 6:14,17).

¡Será apedreado!

Si se mantiene firme en su compromiso con Cristo, incluso ante la amenaza de ser rechazado y expulsado, la misma mayoría concentrada en lo humano estará preparada para apedrearlo: ‘? apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu” (Hechos 7:59). ¿Quién apedreó a Esteban? El más prestigioso consejo religioso de su tiempo (véase Hechos 6:12). ¡Esteban se enfrentó a todo el sistema religioso!

Allí estaba Esteban, un hombre que tenía sus ojos fijos en Jesús pero que era odiado por hombres que supuestamente amaban a Dios. Escuchemos el veneno de esos dirigentes religiosos: “Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él” (Hechos 7:54). “Se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él” (v. 57). ¿Qué tenía ese justo, que tanto airaba a las multitudes religiosas? Era que predicaba una verdad que les llegaba hasta el fondo del corazón: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros” (v.

51). “Vosotros… recibisteis la ley… y no la guardasteis” (v. 53).

Los corazones de esos dirigentes se mantenían apegados al mundo, atados por la codicia. Conocían la ley de Dios pero se negaban a obedecerla. Ahora la espada de la verdad, una espada de dos filos, había penetrado hasta lo más profundo de sus corazones. El testimonio que dio Esteban de un cielo abierto fue lo que provocó finalmente la ira de ellos contra él:

Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon. Hechos 7:55-58

No es probable que esa lapidación se dé en forma literal en su vida. Véalo de este modo: hoy día, en esta era de gracia, si un hombre mira a una mujer con lujuria, a los ojos de Dios está cometiendo adulterio. Si alguien odia, es un homicida. De igual manera, si en su contra se lanzan palabras cargadas de murmuraciones,  intriga y de maliciosa porque se ha entregado por completo y sirve  a Dios con profunda pasión, usted está siendo apedreado: “Afilan como espada su lengua; lanzan cual saeta suya, palabra amarga” (Salmo 64:3).

Jesús narró una parábola de un propietario que poseía una viña. Al tiempo de la cosecha, este dueño envió a sus siervos para que le trajeran el fruto; pero el que estaba al mando de la viña tomó a los siervos: a uno lo golpeó, a otro lo mató y a otro lo apedreó (véase Mateo 21:35). Así pasa también hoy. Dios ha enviado sus santos vigías a que recojan el fruto de su viña. Pero en vez de ser escuchados y aceptados, esos vigías han recibido sólo insultos verbales, odio y apedreamiento con punzantes palabras.

No fue diferente lo sucedido a Josué y Caleb en la historia de los espías que se nos narra en Números 13-14. Los israelitas querían apedrearlos porque estaban invitando al pueblo a que se entregaran por completo a Dios entrando a la tierra de Canaán. Josué y Caleb declararon abiertamente: “¡Subamos de una vez y tomemos posesión de la tierra, porque bien capaces somos de vencer a sus habitantes!” Pero los otros espías no querían oír eso. Decían: “Hay demasiados gigantes, demasiadas murallas altas. Escojamos un jefe y volvamos a Egipto.”

Mientras Moisés se postraba rostro en tierra, apesadumbrado ante esa expresión de falta de fe, Josué y Caleb advirtieron al pueblo que no se rebelaran contra el Señor ni les temieran a los habitantes de la tierra. Afirmaron con certeza que el Señor iba a estar con ellos. Sin embargo, esta fue la reacción del pueblo: “Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel, y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo?” (Números 14:10-11).

¿Por qué un llamado a la obediencia provoca en ellos semejante reacción? Porque la componenda y el censurable carácter inmoral acordado entre perversos ligado a la falta de fe siempre van juntas. Una vez que el corazón queda cautivo por un ídolo o una codicia, la incredulidad prevalece. Una vez que eso sucede, toda predicación contra la componenda va lastimando la conciencia; la persona termina luchando contra Dios, aun cuando ciegamente siga confesando su nombre.

Creo que, como Esteban, podemos decir: “¡Veo el cielo abierto!” Como Josué, Caleb y Moisés podemos advertir: “¡No se rebelen contra el Señor!” Podemos tener una visión clara de Cristo una afilada palabra de verdad  y podemos estar seguros de que provocará el enojo de los incircuncisos de corazón  de turbas religiosas y de asquerosos reptiles que se ufanan  de ser aliados de la Obra. Pero solo son viles reptiles… pero… PREVALECEREMOS

GRACIA Y PAZ

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

 

DICIEMBRE 10 DEL 2016

¿ME AMAS?

Si se le pregunta a cualquier cristiano si ama a Cristo, lo más probable es que la respuesta

sea: “¡Sí, por supuesto!” ¿Qué creyente respondería de otro modo?

Pero ante la santa luz de la Palabra de Dios no bastan las palabras. Jesús dijo que hay dos evidencias que revelan el amor que uno tiene por El. Y si esas dos no están definidas con claridad en su vida, entonces su amor por Cristo es sólo de palabra, no de hechos y en verdad. Esas dos evidencias son: (1) Su obediencia a todos los mandatos de Cristo; y (2) la manifestación de la presencia de Cristo en su vida.

Este versículo lo dice todo: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama … y yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21). Sabemos lo que significa guardar los mandamientos de Cristo. Pero ¿qué significa eso de que Él se “manifestará” a nosotros?

Manifestarse significa mostrarse; en otras palabras, hemos de convertirnos en un instrumento o canal que irradie la presencia de Cristo.

Con demasiada facilidad olvidamos que ahora nuestro cuerpo es el templo del Señor: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros?” (1 Corintios 6:19). Y si su gloria viene, debe aparecer en nuestro corazón y llenar nuestro cuerpo. Cristo no habita en edificios hecho por manos de hombres ; en realidad, ni siquiera los cielos pueden contenerlo. Más bien se manifiesta por medio de nuestro cuerpo obediente y santificado, que es templo suyo: “Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (2 Corintios 6:16).

Pero ¿por qué en medio de nuestras iglesias hay tan poca o ninguna presencia de Cristo? ¿Por qué tantas congregaciones están muertas? ¡Porque el pastor o las personas  o el pastor y las personas a la vez  están espiritualmente muertos! es  Cierto  que un pastor sin oración, sin vida espiritual, puede difundir la muerte por toda la congregación. Pero cada miembro es un templo y es personalmente responsable de obedecer a Dios y de estar a su disposición como instrumento de su presencia. Muchos pueden  estar muertos a su alrededor  y aun así usted puede estar lleno de la presencia de Cristo.

Un verdadero avivamiento, a mi modo de ver, es una restauración de este tipo de intenso amor por Cristo. Ese amor se distingue por un nuevo deseo de obedecer toda palabra suya, una actitud del corazón que dice: “Lo que El diga, yo lo haré.” En efecto, un avivamiento es un regreso al amor obediente por parte de un pueblo cuyos miembros  individualmente han confesado y abandonado todo pecado, y sólo desean convertirse en canales de la presencia de Cristo. El verdadero avivamiento se encarna en personas así. Ellas llevan consigo la gloria y la presencia de Cristo, porque la vida de El fluye a través de ellos en todo momento.

Hay muchas mega seudo-iglesias evangélicas  de Miles de personas, pero rara vez se percibe o se  experimenta la verdadera presencia de Cristo en sus asambleas masivas. Esas congregaciones no muestran  verdadero arrepentimiento. Y creo que si un profeta se hubiera levantado y hubiera denunciado el adulterio, la fornicación y el uso de música maligna que hay en esas iglesias, la mitad de la congregación se habría ido.

La gente Sale  de esos cultos sabiendo en su corazón  Cristo no esta entre esas personas. Resulta  claro que no viven en obediencia a El, de modo que en realidad no podían estar amándolo. Cristo no se manifestará a quienes dicen que tienen amor por El, pero no le obedecen. Dondequiera que uno encuentre la presencia de Cristo, siempre hallará por lo menos cinco claras manifestaciones entre su pueblo.

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

Noviembre 25 del 2016

CLAVES PARA LOGRAR LAS METAS DE 2017 A LA MANERA DE DIOS.

Ejecuta la visión asignándole tareas específicas a cada día.

Demasiados cristianos viven con la mentalidad del milagro. Esta gente pretende que 20 años de irresponsabilidad en algún área de su vida se elimine con una oración de 2 minutos. Seguro que Dios hace milagros, lo que él no hace es formar hijos engreídos y malcriados.

Jesús no dijo: De milagros vivirá el hombre, sino de cada palabra que procede de la boca de Dios. Su Palabra te imparte la sabiduría necesaria para vivir una vida fructífera, sana, capaz de multiplicarse, llenar la tierra y gobernar sobre lo que te pertenece en Cristo. Eso no es una formula.

La creación misma es un ejemplo de esto. El Señor no creo todo de un golpe o con una frase mágica. Por el contrario, él le asignó a cada día objetivos específicos que se llevarían a cabo en días específicos.

Día Uno: Dios creó la noche y el día.

Día dos: Dios creó el cielo y el mar.

Día tres: Dios creó la tierra y la vegetación.

Día Cuatro: Dios creó las estrellas, el sol, y la luna.

Quinto día: Dios creó a las criaturas del mar y las aves.

Sexto día: Dios creó a los animales y la humanidad.

¿Cómo planificas tu semana? Considera asignar tareas específicas a espacios de tiempo dedicados para esa tarea. Antes de comenzar cada día, asegúrate que sabes en que estarás trabajando durante el día.

Ejemplo:

Asigna horas y días específicos para revisar tus devocionales en whatsapp , la página www.renovacionparalasnaciones.com aprende algo nuevo para ti para tu familia para la OBRA de DIOS,etc

Hay  estadística que me llamo la atención.

25% – de las personas  que se propusieron al principio del año lograr una meta desistieron en la primera semana luego de haber comenzado.

75% – de las personas que comenzaron una rutina de ejercicio en el gimnasio dejaron de ir luego del primer mes.

Y a ti, ¿Cómo te fue con tus metas en  este año 2016 que está agonizando ?

Más de una persona durante este tiempo se lamenta sobre lo rápido que se fue el año, se sienten frustrados porque no lograron lo que se habían propuesto y millones están haciendo resoluciones para comenzar a hacer cosas que nunca terminarán. Yo espero que tú no seas uno de esos.

Alguna vez te has preguntado, ¿Si Dios se propusiera lograr una meta como lo haría?

Forma Un equipo

Es muy fácil y en muchas ocasiones más conveniente  querer hacer las cosas solo, especialmente si eres un perfeccionista. Sin embargo, el Señor pudiendo poner el mismo el nombre a los animales, le delego esa responsabilidad a Adán.

El empoderó a su máxima creación con la tarea de gobernar con El, y esto requería asignarle responsabilidades, entre ellas ponerle el nombre a los animales de la tierra.

Si Dios escogió delegar y compartir responsabilidades importantes, me parece que nosotros también lo debemos hacer.

Automatiza las tareas.

Dios no está creando lo mismo todos los días. El, implemento procesos que sostienen la creación. Él no tiene que reinventar la lluvia, o las semillas, luego de cada lluvia o cosecha. Su creación es auto sostenible.

¿Qué procesos y sistemas necesitas para ser más eficiente en tu tarea, negocio o ministerio? Asegúrate que no tengas una mentalidad mezquina que evite que no tengas la disposición de invertir en lo que te convertirá en una persona más eficiente y productiva.

Si algo te debes proponer en el 2017 es a invertir más en lo que produce vida eterna y menos en lo que perece. Esta es una de las razones por la cual Aumentaremos la capacitación virtual a través  de la  COMUNIDAD VIRTUAL  RPN EMETH. Es la primera de muchas grandes bendiciones para RPN NACIONAL Y MUNDIAL.

Informaremos sobre cuándo estará disponible. Te garantizo que será una bendición que no tiene precio.

Lo que hagas, hazlo con excelencia

La declaración cuando todo fue creado no fue: “me quedo bastante bien.” Sino:

Génesis 1:31

Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Bueno en gran manera es otra forma de decir EXCELENTE.

Considera que cada día en sí mismo era bueno, pero cuando lo miro todo fue, “bueno en gran manera”, indicando que la suma de las partes siempre es mejor que las partes individuales.

En el 2017 te exhorto a que te eleves a un nuevo nivel de excelencia. Te motivo a evaluar la manera en como reciben los invitados en la congregación, como puedes ser un mejor líder, comunicador, servidor, etc. Evalúa las condiciones del LOCAL  donde se congregan, para que algo sea excelente no tiene que ser lujoso, aun un piso de tierra sin basura es excelencia.

Si eres un ministro evalúa el liderazgo, la iglesia, los hermanos, los ministerios.

Si eres empresario, evalúa la calidad de tu servicio al cliente, tus productos, etc.

¿Qué áreas están por debajo de “extremadamente bueno” que debes mejorar en el 2017?

Convierte el 2017 en un año de inversión en todas las áreas de tu vida. Invierte tiempo, talento y tesoro en llegar a ver lo que el Señor te ha confiado como “extremadamente bueno”.

Tú puedes, el Señor te  capacitara y mi interés es con toda humildad y sencillez  ayudarte a lograrlo

El, no solo es el creador del tiempo, sino que nos ha enseñado a cómo administrarnos en él, para cumplir nuestra asignación en la vida.

Consideremos Génesis 1-2 y miremos 5 claves  de cómo establecer metas y lograrlas en el 2017.

Define una visión clara para cada nuevo día.

Los días de la creación nos muestran que el Señor sabía de antemano como él quería que su creación fuera. El la planifico, la vio (conocimiento previo) y luego la creo.

Antes de comenzar cualquier cosa en el 2017 es importante que planifiques, adquieras el conocimiento necesario y ejecutes. Este plan lo tienes que ejecutar todos los días hasta ver el proyecto terminado. Cada día debe comenzar con una dirección clara de cómo quieres que el día termine.

No te conviertas en un esclavo(a) de la tiranía de la urgencia, las cosas improvistas (por ahí hay miles de improvisadores)  y perder el tiempo en cosas y personas que no contribuyen en nada a tu vida.

Ejemplo: ¿A cuántas personas le quieres servir hoy? ¿Cuáles son sus objetivos que te van a favorecer.

 

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

Noviembre 19 de 2016

AGUAS PODEROSAS

Seamos como los que convierten sequedales en manantiales durante nuestras conversaciones. Podemos dar informes positivos: declarar que, a pesar de las circunstancias intimidantes, Dios está en Su trono y está en control, que Dios será exaltado entre las naciones, que no debemos temer, etc.

Guardemos las palabras de nuestras bocas y nuestros pensamientos, y no permitamos que las aflicciones de este mundo, o de nuestras propias circunstancias, nos roben la felicidad que proviene de la Roca viva, de quien recibimos nuestra agua vivificante. Permita que fluyan palabras de edificación de nuestro interior a otros.

“Un abismo llama a otro abismo a la voz de Tus cascadas; todas Tus ondas y Tus olas han pasado sobre mí” (Sal. 42:7). Este es el único verso en la Biblia que habla de las cascadas de agua. Y aunque Israel tiene numerosas cascadas, muchas se secan durante las partes más cálidas del verano. Por otro lado, el Salmo 42 es un salmo de angustia que pudiese haber sido escrito por David. Aunque algunas comentaristas  dicen que éste es un salmo de los hijos de Coré,( el libro de los Salmos en hebreo e inglés de Artscroll Tehillim lo adjudican a David)

*En mi concepto personal,fue una composición de David y un arreglo músical de la familia “Core”*

Sus palabras fácilmente podrían reflejar el tiempo en que huía del Rey Saúl.

Uno de sus escondites favoritos era Ein Gedi, un oasis en el desierto cerca del Mar Muerto. En sus partes más recónditos, hay un refrescante caudal de riachuelos, charcos y cascadas.

¿Ha estado usted alguna vez cerca de una cascada? Según la altura de su caída y la cantidad de agua que fluye, su “voz” puede ser ensordecedora, y se puede escuchar a la distancia mientras uno se va acercando. Dicen los visitantes a las  cascadas  en Alaska, qus su poderoso estruendo literalmente casi me el aliento.que incluso se tienen  tque retirar para poder respirar de forma normal.

¿Alguna vez se ha parado usted debajo de una cascada?
El agua puede darle un gran masaje en la espalda; pero si es muy fuerte, lo puede ahogar. Su poder golpea incesantemente. Esa es la idea tras las palabras anteriores del salmista. Sus problemas lo golpeaban incesantemente y sin alivio. Pero sin embargo, las palabras concluyentes de su angustia fueron: “Espera en Dios, pues Lo he de alabar otra vez. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!” (v. 11).

¿Cómo fue transformada la angustia del salmista en adoración?

¿Será posible que el salmista, mientras observaba una cascada, comenzó a ver algo más que simple incesante agobio?

Allí se sintió cautivado por la  cascada. Quedó impresionado por el absoluto abandono del agua a medida que se lanzaba por el borde del precipicio hasta caer abajo. .
El agua no saltaba con temor de ser despedaza abajo contra las rocas, sino que saltaba con enorme gozo y confianza.

*El Río Iyon, procedente del Líbano, es una de las tres quebradas que alimentan el Río Jordán*. Ésta baja desde las alturas por un profundo desfiladero, creando así cuatro preciosas cascadas.
Dicen los que han estado alli, que es inmensa la libertad que se siente al ver las aguas que se  sueltan de esa manera y saltan al vacío sin temor alguno!

Cuando nos podamos percatar de cuánto Dios nos ama, y podemos echar fuera todo temor porque sabemos que estamos seguros en Su amor, entonces podremos tomar ese salto; podremos  saltar a  los grandes desafíos ministeriales, familiares, personales. podremos lanzarnos al  vacío, al gran reto de Dios, de su obra  y  adorar al Señor,confiando en la dicha de su amor que echa fuera el temor.

Durante tiempos bíblicos, una maniobra militar común para conquistar una ciudad era bloquear su fuente de agua (2 Reyes 3:25). Entre 1964 y 1967, Israel tuvo que pelear una guerra por causa del agua. Siria y el Líbano amenazaron con cortar dos de los ríos que alimentan el Río Jordán. Actualmente, el 98% de toda el agua del Río Jordán es compartida entre Siria, Líbano e Israel para uso doméstico y agrícola, y lo que en la antigüedad fue un poderoso río ahora sólo existe un angosto riachuelo, e incluso queda contaminada cuando corre por algunas áreas.

Eso es semejante a nuestras almas. Satanás no sólo procura bloquear el flujo de nuestra agua espiritual, sino también intenta contaminarlo. El pecado hace ambas cosas, pero Juan tiene la respuesta para eso: “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad” (1 Jn. 1:9).

La Palabra de Dios es agua viva. Jesucristo ha purificado a Su Iglesia con el agua de Su palabra   vea (Juan 15:3 y 17:7). Además, Proverbios 13:14 dice: “La enseñanza del sabio es fuente de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.” Mientras más leamos y obedezcamos la enseñanza de Dios, que no es mera palabrería impresa como cualquier otro libro, sino aliento de Dios que posee *vida*más puro y fuerte será el flujo de agua viva que brote de nuestros corazones.
GRACIA Y PAZ..

COMPARTA ESTÁ PALABRA, PRODUCIRÁ CAMBIOS, EN LA VIDA DE MUCHOS.

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N.

Noviembre 12 de 2016

VOLVIENDO A LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES

Los milagros, las sanaciones y liberaciones, las palabras de ciencia, las profecías, confirmaron y acompañaron la evangelización primera.

Cuando leemos las páginas de este libro encontramos un pueblo que ora por la sanación de sus hermanos y hermanas, que testifica una fe amorosa, fraterna y solidaria con los más pobres y excluidos; que vive con sencillez la vida nueva en Cristo, que resuelve las dificultades que van surgiendo en las batallas diarias de la obra de señor, bajo la ayuda del SEÑOR JESUCRISTO y el auxilio del ESPÍRITU SANTO

Esos signos acompañan también nuestra tarea de evangelización hoy por eso nuestro anuncio de buenas nuevas no se ha convertido en un asunto de meras palabras y conceptos.

Hemos decidido volver a los Hechos de los Apóstoles y redescubrir que ser cristiano, seguir el camino, es ser signo de contradicción. La Buena Nueva cristiana fue anunciada en el siglo I en medio de fuertes persecuciones y dificultades, gracias a las cuales el Evangelio se fue expandiendo desde su contexto original en la Palestina Romana hasta llegar a Roma, el corazón del Imperio.
Hoy, igual que ayer, el desafio de RENOVACION PARA LAS NACIONES es vivir los principios apostólicos fieles a la más pura tradición cristiana. anunciar, y vivir, las verdades incomodas del Evangelio, conlleva persecución y dificultades. Es el sello mismo de la misión, y no deberíamos escandalizarnos por eso, sino orar para que el Espíritu de Dios nos de la fortaleza y la sabiduría que necesitamos, y convierta las dificultades en oportunidades para la evangelización.

En síntesis, volver a los Hechos de los Apóstoles y redescubrir en la soledad de los desiertos , el llamado personal a la misión y al servicio, que es nuestra particular vocación en RENOVACIÓN PARA LAS NACIONES

Todo cristiano y toda cristiana debería “leerse” y “encontrarse” alguna vez como discípulo del Señor, en las páginas de los Hechos de los Apóstoles. Esas palabras que el Señor Jesús susurra a nuestros oídos, y que hacen arder el corazón, como les sucedió a los discípulos de Emaús.

Todos y todas tenemos un lugar en este libro, también se hablara de lo que Dios hará contigo y conmigo en esta obra.
sólo tenemos que seguir …….
bajo la guía del Espíritu, Dios ha comenzado a hacer historia con estos sus pequeños de RENOVACIÓN PARA LAS NACIONES.

PASTOR JOSE LUIS MONTOYA

PRESIDENTE R.P.N