“FUEGO EN MIS HUESOS”

“Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude” (Jeremías 20:8-9).

Jeremías había profetizado que los Judíos irían en cautiverio a Babilonia por sus pecados. Estas personas rechazaron su predicación. Ellos acordaron no escucharle. Pasur era el oficial principal de la policía del templo. Pasur lo azotó y le echó en el cepo. El azote fue de cuarenta latigazos, similar al azote que Jesús recibió de Poncio Pilato. Los cepos se usaron para detenerlo, con sus manos, pies y cuello afianzados en hoyos que doblaban su cuerpo en una posición que causaba gran dolor.

Cuando Jeremías fue suelto de los cepos le dijo a Pasur que él y su familia irían cautivos a Babilonia, con el resto de Judá. Luego el profeta experimentó un periodo de gran depresión. Él se quejó con Dios de haber sido mofado y ridiculizado. El dijo: “Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito… ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?” (Jeremías 20:14, 18).

Él se quejó que la Palabra de Dios que él había predicado había resultado en afrenta y escarnio cada día.

“Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre” (Jeremías 20:9).

“Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude” (Jeremías 20:9).

Él estaba cansado y abatido de predicar.
Pero la Palabra de Dios se convirtió en un fuego ardiente en sus huesos.

¡Él fue forzado a predicar otra vez! ¡No podía parar porque la Palabra de Dios ardía como fuego en sus huesos

” El predicador con un llamado genuino predicada, porque tiene fuego en sus huesos,eso le impulsará a llevar el mensaje a hombres que lo odian, o lo afrentan, o lo ignoran” nadie podrá detenerlo.

El Apóstol Pablo sentía el fuego en sus huesos cuando dijo:

“Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” (I Corintios 9:16).

Los primeros Cristianos sintieron ese mismo fuego en sus huesos cuando el Espíritu Santo vino, “como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos” (Hechos 2:3).

El fuego ardía de tal manera que los huesos de Pedro gritaron en el Sanedrín: “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:20).

Hoy hay muchos predi adores que se jubilan,
No entiendo esto.
Simplemente no puedo comprender hombres así.

¿dónde está el fuego en sus huesos? ¿Dónde está la unción que forzó a los Apóstoles perseguidos a clamar: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”? (Hechos 5:29). Dónde está el fuego en sus huesos, que movió a Pablo a decir: “¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” (I Corintios 9:16)?.

“Solo el predicador que predica porque tiene fuego en sus huesos, predicará a hombres que lo odian, o lo afrentan, o lo ignoran”.

Yo digo que tenemos suficiente enseñanza de la Biblia. Necesitamos predicadores como Whitefield y Wesley – ¡hombres con fuego en sus huesos!

Los primeros Cristianos tenían el fuego de Dios ardiendo en sus huesos.

Es notable que después de los días de los Apóstoles no se mencionan nombres de grandes misioneros sino hasta principios de las edades medias…No había sociedades misioneras, ni instituciones misioneros, ni esfuerzos organizados…
Pero las iglesias se fortalecian y se extendía la semilla por todo el mundo.
Para entender este hecho sorprendente, debemos recordar que la fundación fue puesta fuerte y profundamente por los mismos apóstoles. Ellos regaron la semilla desde Jerusalén hasta Roma, y la fertilizaron con su sangre, y surgió como grande cosecha…

La Iglesia tenía fuego… Crecía naturalmente desde adentro.
Atraía a la gente por la llama del Espíritu Santo.
Era luz que brillaba en tinieblas e iluminaba la oscuridad.

toda congregación (iglesia)era una sociedad misionera, y todo Cristiano era misionero, en llamas por el amor de Cristo para convertir a otros.

Celso el imbécil filosofo mofando y riéndose de la iglesia de fuego decía:

“Los que venden telas y obreros de la lana y pieles,son personas rusticas e ignorantes, son los más celosos propagantes de la Cristiandad…

Mujeres y esclavos llenos del fuego de Dios introdujeron al círculo del hogar la palabra viva…

Orígenes el escritor, dijo que las iglesias de la ciudad enviaban sus misioneros a las aldeas. La semilla crecía mientras los hombres dormían… Todo Cristiano le hablaba a su vecino, el obrero a su compañero, el esclavo a otro esclavo, el siervo a su amo y a su ama.
¡Bendito fuego en la Iglesia MISIONERA!

El evangelio fue [esparcido] principalmente por la predicación en vivo y por imparticion personal…

El hecho de que los Cristianos eran…frescos, vigorosos, llenos de esperanza, y creciendo cada día, mientras que los paganos…disminuían a diario, hacia la verdadera fuerza de la iglesia mucho mayor.
Habia fuego en los huesos de la Iglesia.

La Cristiandad creció y se esparció , sin edificios de iglesias, sin la protección del gobierno – en medio de gran persecución. ¿Qué tenían estos primeros Cristianos que hacía que la fe de ellos conquistara a la Roma pagana?

¡Ellos tenían el fuego de Cristo ardiendo en sus huesos!
¡Eso era lo que tenían! ¡Y es eso lo que tenemos que tener también

Hasta el reino de Constantino La Iglesia no tenía una existencia legal en el imperio Romano, sino que fue ignorada como secta Judía, luego calumniada, (ilegal) y perseguida…su adopción era castigada con…la muerte.

Además…presentaba al converso inexorablemente exigencia de arrepentimiento y conversión, renuncia del yo y el mundo,

Pero pese a estas grandes dificultades la La Iglesia de Cristo progresaba y llenaba las necesidades más profundas del hombre
…hasta los estorbos se volvieron, en manos de Dios medios de promoción.

La persecución llevaba al martirio, y el martirio no solo tenía terrores sino que también atractivos…Todo mártir era prueba viviente de la verdad y santidad del Cristianismo .

Tertulio podía decir con los paganos: “Todos las crueldades que se le hacen a los cristianos no pueden lograr nada; solo atraen a más gente a volverse Cristiana.

La iglesia gritaba desafiante “Nuestros miembros aumentan mientras más nos destruyes.”
“La sangre de los Cristianos es su semilla”.

La seriedad moral de los Cristianos contrastaba poderosamente con la prevaleciente corrupción de la época, y mientras alejaba a los impíos impresionaba fuertemente a los más nobles…Tertulio asegura que la decima parte de Cartago, y entre los senadores y damas de los nobles decentes…profesaba la Cristiandad

El paganismo por fuera tenía el poder, pero por dentro estaba podrido y en proceso de decaer ¡tal como hoy!. El imperio Romano reposaba solo en el poder de la espada…los lazos morales de la sociedad estaban rotos; avaricia y vicio de toda clase…reinaban en Roma y en las provincias…La única luz de esperanza en la noche era la unción fresca, atrevida de Jesús, sin temor a la muerte, fuerte en la fe, creciendo con amor se veía aun más como la única alternativa viva del presente y del futuro. Mientras el mundo continuaba agitado por guerras, y revoluciones y calamidades públicas.

El cristianismo a pesar de la terrible oposición de afuera y peligro por dentro, calladamente progresaba con la irresistible fuerza de la verdad, y penetraba gradualmente en los mismos huesos y sangre de la raza
“Cristo le parecía” dice Agustín: “a los hombres del mundo decrepito y falleciente que se desmoronaba a su alrededor, que por medio de Él podrían recibir vida nueva vida.

Eso es exactamente lo que le ofrecemos hoy al mundo moribundo.

Mientras nuestra cultura se desmorona, y parece no haber esperanza – ¡Ofrecemos a Cristo! ¡Ofrecemos el poder de la oración! ¡Ofrecemos recompensas futuras en el Reino de Cristo! ¡Ofrecemos celo para salir y traer a los perdidos para que puedan tener esperanza y vida en Cristo! ¡Estas son las cosas que no pueden hallar en ninguna otra parte en las calles oscuras del laberinto mundano.

Esos primeros Cristianos invitaban a gente a venir y oír un sermón, y compartir una comida dedicada a Cristo. Con las herramientas simples de amor en la iglesia, y las comidas en la iglesia, y el compañerismo en la iglesia, ¡los primeros Cristianos conquistaron el mundo conocido ¡Los Cristianos en China están haciendo lo mismo ahora! ¡Ellos están en el proceso de conquistar el Comunismo y de echarlo fuera ahora mismo! Sus herramientas son las mismas de los primeros Cristianos. “Ven y come con nosotros”. “Ven y oye el Evangelio de Cristo”. “Ven con nosotros porque estamos en el lado ganador”.

¡Los grandes de mente sucia de Hollywood no ganarán al final! ¡Los que odian la moral Cristiana no ganarán al final! ¡Los maestros universitarios que odian a Cristo no ganarán al final! ¡Aun los Musulmanes están destinados a fracasar! Sal y tráelos a oír las grandes buenas nuevas

“Los reinos del mundo serán de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15).

MANDA TU FUEGO Y ENCENDEREMOS EL MUNDO.

AMÉN
¡GLORIA AL ETERNO!