“Nunca hubo una generación tan falta de compromiso con el Señor como ésta.”

Parte 2

Una vida en su presencia

Creo que esta es la realidad. En mi pocos lugares se esta viviendo la presencia de Cristo en medio de su pueblo.
Aqui en RPN debe ser nuestra meta absoluta.

Porque ¿Dónde está el sentido de una reunion sin la presencia de su gloria en su pueblo?

Lo que le falta a la Iglesia de hoy es una vida de devoción, una vida más allá del velo, una vida en una expectativa ascendente, una vida en la presencia del Señor.
Solo haciendo esto oiremos su voz y podremos cumplir con sus demandas.

Es bueno leer sobre los avivamientos del pasado, cuando el Señor levantó hombres como John Wesley y George Whitefield. Whitefield fue muy usado por Dios en el siglo XVIII. Se dice que él rara vez subió a predicar sin tener plena conciencia de la unción del Espíritu Santo. A menudo, cuando estaba ministrando la palabra, él callaba, mientras toda la Iglesia también quedaba en silencio. Y entonces él decía: «Hermanos y hermanas, el Señor está presente». Y una ola de quebrantamiento y de amor invadía esa asamblea.
¡Qué precioso testimonio!

Pero lo más hermoso en el corazón del Señor es que él no busca simplemente algunos hombres especiales en este tiempo.

Él quiere que toda su asamblea esté llena de su presencia, que toda su iglesia exprese la realidad de Su amor. ¡Qué impacto causaríamos en la sociedad! Sin embargo, antes de que impactemos el mundo, la iglesia necesita ser realmente quebrantada, para que el Señor muestre, en nuestro corazón, aquello que él desea.

Apostasía, su significado

No hay duda alguna, mirando en un contexto general, que estamos a la entrada de la gran apostasía. Apostasía no significa simplemente volver las espaldas a Dios, sino que se relaciona con los hombres volviéndose hacia sí mismos. Este es el peor mal – cuando el hombre hace de sí mismo el centro de todas las cosas.

Miremos a nuestro alrededor, al pueblo que Dios tanto ama. ¿Qué está ocurriendo? No es nuestra intención aquí poner los ojos en otras realidades, sino volver nuestra atención hacia nosotros mismos.

¿Qué quiere el Señor para nosotros en este tiempo del fin? Esa es el gran interrogante.

En la iglesia primitiva, había tres grandes realidades presentes:

-Un amor ardiente por el Señor
-Un real sentimiento de amor por los hermanos
-Un amor genuino por las almas perdidas.

¿Será que estamos aprobados o reprobados en esto?

Desafiados por la Palabra

Cuando el Señor reúne a su pueblo, él quiere hablarnos.
La pregunta cabe aquí ¿qué impacto trae ella a tu corazón? ¿Qué cambio han visto los demás en ti tras esa Palabra? Si no sabemos responder estas preguntas, solo eres lector olvidadizo, pero no hacedor.

Necesitamos ser desafiados por la Palabra. No podemos dar vuelta la página en tanto la realidad de la palabra no se haya tornado en una experiencia dentro de nuestro corazón.

Necesitamos conocer el inmenso amor de Jesucristo , para que podamos experimentar lo que significa tener al Señor como el primer amor.

¿Sabes que el Señor Jesucristo nos tiene a nosotros como su primer amor, y para siempre seremos su primer amor?

¿Has pensado que por la eternidad, el Señor Jesucristo llevará *las marcas de la cruz sobre su santo cuerpo, como una señal de amor?
Tú y yo obtendremos un cuerpo glorificado, igual al suyo; pero no llevaremos las marcas. Él sí, como prueba de su grande y eterno amor.

El Señor Jesucristo vino a este mundo como el gran Redentor, como el Médico de los médicos; como Señor de señores y Rey de reyes. Pero, ¿saben qué es lo más admirable? Que él vino como el Novio. Porque él desea tener una novia. Y, ¿de qué manera un novio y una novia se relacionan? A través del amor, a través de la intimidad. Entonces, él nos tiene como su gran y primer amor. ¡Eso es maravilloso!

En Apocalipsis capítulo 2, tenemos las siete cartas a las iglesias de Asia Menor. Hay tres maneras de explicar el propósito de ellas. La primera de ellas sería que fueron escritas solo a iglesias históricas de su época. Sabemos que en Asia Menor había otras iglesias, por ejemplo, Colosas y Hierápolis. Pero el Espíritu Santo escogió estas siete, porque tenía un propósito mayor, no un mero registro histórico.

La segunda interpretación es que estas cartas representan periodos de la historia de la iglesia.

1-Éfeso representa la iglesia primitiva del primer siglo

2- Esmirna, desde el segundo siglo hasta el inicio del siglo IV, sería la iglesia sufriente.

3- Pérgamo, desde el siglo IV al VI, la iglesia mundana.

4-En los inicios del siglo VI, Tiatira representaría el catolicismo, que se prolonga hasta nuestros días.

5-Luego Sardis, marcaría el inicio del movimiento protestante, desde el siglo XVI hasta hoy.

6-Después, Filadelfia, desde los albores del siglo XIX, hasta nuestros días,

7-Laodicea, desde finales del siglo XIX hasta hoy.