“PORQUE TENEMOS QUE PASAR POR TRIBULACIÓN”

“La iglesia tibia o neutral o que da concesión…es repugnante para el Señor, y perjudicial para Su propósito” ( Apocalipsis 3:16).

Jesús le dijo a esos de Laodicea, antinomios (que son los que creen que es necesario pecar para que la gracia abunde) perezosos nuevos-evangélicos – esto es lo que Jesús dice: “Te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16). ¡Sí! “Te vomitaré de mi boca”. “¡Te vomitaré! ¡Te vomitaré! ¡Te voy a vomitar, escupir, vomitarte – de mi boca!”

Repito.. “La iglesia tibia o neutral o que da concesión…es repugnante para el Señor, y perjudicial para Su propósito”

¿Cuál es el remedio para la tibieza de Laodicea? ¿Cuál es la cura para la pereza y rebeldía del nuevo-evangélico? La cura está en el texto:

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

El Apóstol Pablo y su asistente Bernabé volvieron a Listra, Iconio y Antioquía. Volvieron a esas ciudades para enseñar a los nuevos Cristianos allí.

No es suficiente predicar el Evangelio en un lugar sólo una vez. Es necesario también enseñarles a los nuevos creyentes y establecerlos en la fe. Y esto es lo que hicieron Pablo y Bernabé. Advirtieron a los nuevos (conversos) que para entrar en el reino de Dios tendrían que pasar dificultades.
Si querían ser coherederos con Jesús tendrían que sufrir por Él

Todos a los que Pablo y Bernabé enseñaron eran nuevos Cristianos. Incluso los “ancianos” en estas iglesias “eran ellos mismos nuevos creyentes”.

Pablo y Bernabé enseñaron a estos nuevos Cristianos “que es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

“No sólo ellos.. sino nosotros debemos: debe contarse con que todos los que irán al cielo deben esperar tribulación y persecución…Uno podría pensar que sería más bien un choque para ellos, y los desanimaría.

No…Les ayudo a confirmarlos, y fijarlos a Jesús…‘Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús van apadecer persecución’…todos los que son discípulos de Jesús deben tomar su cruz”.

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

I. Primero, la tribulación de la conversión.

El texto habla de ella, “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”. La palabra Griega traducida “tribulación” es “thlipsis”. Significa “presión, angustia, cargado, turbado” .

Piensa en las grandes conversiones prototípicas en la Biblia. La conversión de Jacob es una de ellas.

“Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba…tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba” (Génesis 32:24, 25).

Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera” (Génesis 32:30, 31). Jacob cojeó por el resto de su vida porque él fue herido en la noche de su conversión, cuando su nombre fue cambiado de Jacob a Israel “que significa ‘él lucha con Dios’”.

Piensa en tu propia conversión. ¿No luchaste con Dios? ¿No hubo una lucha antes de que confiaras en Jesús?

Entonces piensa en la conversión de Pablo. Él se encontró con Jesús, que dijo: “Dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hechos 9:5). El se estaba “comportándo como un animal terco, rebelándose contra el dolor causado por los aguijones en su “arnés (lugar donde llevaba las armas) Y él temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga?” (Hechos 9:6).

Pablo entonces pasó por tres días de ceguera y ayuno antes de ser convertido (Hechos 9:17).

La historia nos habla de hombres como Bunyan, Whitefield, Wesley, Spurgeon. Todos ellos pasaron por tribulación, presión, angustia, carga del pecado, profundamente perturbados – antes de confiar en el Salvador.

¿Crees que realmente puedes ser convertido sin al menos un cierto sentido de presión, angustia y carga de tu pecado? Puedes hacer una decisión falsa. Pero ningún hombre es convertido verdaderamente sin convicción de pecado.

El Diablo les dice a algunos hombres que son débiles si derraman lágrimas. Por lo que por “hombría” se resisten a la convicción. ¡Eso no es hombría! ¡Eso es ser necio obstinado – resistiendo al Espíritu de Dios! Resistiendo al Jesús que murió en la Cruz para salvarlo.

Ese hombre no es mejor que un Musulmán, que piensa que tiene hombría cuando explota a niños pequeños, viola mujeres, y corta las cabezas de los hombres jóvenes con una espada.

¿Alguna vez has derramó una lágrima por tus pecados? “Nunca vas a conseguir que haga eso”, dices. “No vas a hacerme débil. ¡No soy un llorón!” Presumes. Yo digo que no eres mejor que el Diablo – ¡que se negó a inclinarse ante Dios Todopoderoso! Un hombre que tiene miedo a derramar una lágrima por sus pecados es un cobarde en el fondo.

Eso no es ser “macho”. Eso no es ser “hombre macho”. ¡Eso es ser cobarde chillón que tiene miedo a confesar sus pecados ante Dios Todopoderoso!

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

II. Segundo, la tribulación de santificación.

No sólo hay tribulación en el momento de la conversión – también se requiere la tribulación para convertirse en un Cristiano maduro. El Apóstol Pablo dijo:

“La tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3-5).

“Tribulación es una palabra que se usa para lpresión, como la presión que se hace al exprimir el líquido de las uvas.

Aquí no son las presiones normales de la vida, pero si los problemas inevitables que vienen a los seguidores de Jesús.

Tales dificultades generan ricos beneficios espirituales como la paciencia, esta palabra se refiere a la resistencia, la capacidad de permanecer bajo un enorme peso y presión sin sucumbir.

…los Cristianos pueden gloriarse en las tribulaciones por lo que esos problemas producen”

Llegamos a ser Cristianos fuertes a través de tribulación, a través de presión y pruebas y angustia.

¿Cómo puedes esperar convertirte en un Cristiano fuerte si te niegas pasar a través de esas pruebas?

Hay gente cobarde que se niegan a recibir la corona de la tribulación.
Hay gente que quieren gloria sin cruz, reconocimientos sin batallas, triunfos sin guerra, quieren que Dios los promueva y son nubes arrastradas por el viento,inestables,incoherentes, inconsecuentes.

Como te atreves a decirme que no hable de la Cruz y la tribulación como requisito previo para el peso de Gloria?

¡Cómo te atreves! ¿crees que has sacrificado mucho para Dios?

¡No es de extrañar que Dios no parezca real para ti! ¡No es de extrañar que te sientes mal, y has perdido tu celo y fe! Debes pasar por tribulación para ser un buen Cristiano y ganes confianza en la Obra de Dios.

¿Qué tribulación has pasado? ¡Ninguna! ¡Tomas a la ligera que esta es una confrontación de fe, una verdadera batalla contra demonios de incredulidad y desánimo!

Si te niegas a pasar por pruebas, sacrificios y llevar tu cruz, nunca, nunca serás un Cristiano verdadero sólo serás una copia china barata sin valor e inservible.
¡Nunca serás un buen lider o ministro del Evangelio si te niegas a sacrificar tu vida por Jesucristo!

Algunos de ustedes pensaran que soy demasiado duro. “¿Quién querría pasar por todo eso?” Tú pensaste.

Bueno, te voy a decir, ¡si hombres y mujeres que vienen combatiendo con nosotros por años no hubiéramos pasado por todo eso no habría el impacto mundial que hoy está generando RENOVACIÓN PARA LAS NACIONES EN EL MUNDO !

¡Si no hubieramos pasado por todo eso tampoco usted estaría aquí! ¡miles de personas que hoy confirman la Iglesia Nacional y Mundial ” no estarían aquí! ¡Ni siquiera existiríasmos si no hubieramos pasado por todo eso!

“Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.
1 Juan 2:17

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hechos 14:22).

Sé que si no aprecias el sacrificio de Cristo en la cruz y el millones de cristianos que a través de la historia han pasado y han prevalecido sobre la tribulación – si no los amas y sigues su ejemplo de sacrificio – nunca serás parte de la gran iglesia del sueño y la vision de Dios .

Una persona que endurece la cerviz y dice: “Nunca lo haré”, es una persona que está en peligro de no entrar en el reino de Dios. La Biblia dice: “El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina” (Proverbios 29:1). Jesús dijo:

“Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” (Apocalipsis 2:5).

¡A Jesús le sea todo! Todo dentro de mí ser:
Todo pensamiento y hechos, Mi noche y mi amanecer.
¡A Jesús le sea todo! Mi noche y mi amanecer;

Que su voluntad yo haga, Y que le imite a Él;
Que a Jesús vean mis ojos, Y mis labios gloria den.
¡A Jesús le sea todo! Y mis labios gloria den;
¡
Desde que a Jesús yo veo, Nada más quiero mirar;
Mi visión encadenada, Al crucificado a ver.
¡A Jesús le sea todo! Al crucificado a ver.

(Mary D. James, 1810-1883).